Publicado: 5 febrero 2026 a las 3:56 am
Un legado compuesto por una colección de diarios escritos entre 1990 y 2000, dos discos duros, fotografías, cartas y documentos y otros objetos, fue depositado por el escritor español Manuel Vilas (Barbastro, Huesca, 1962) en la Caja de las Letras del Instituto Cervantes, el miércoles 4 de febrero.
Vilas fue acompañado en el acto por Luis García Montero, director del Cervantes, así como la escritora Ana Merino y la secretaria general del Cervantes, Carmen Noguero, como testigos de honor. El legado ingresado a la bóveda de la sede de la institución en Madrid podrá abrirse dentro de veinticinco años, por lo que sería un “tesoro emocional”, según el autor.
Según García Montero, el escritor “es dueño de la ironía, del humor negro, de la sátira porque le gusta graduar sus complicidades con él mismo y con el lector. Por su necesidad de interpretar la vida e ir más allá de la superficie los lectores lo admiramos y estamos acostumbrados a sorprendernos”.
“La literatura de Manuel no se lleva bien con la sociedad del espectáculo o del hedonismo triunfalista del consumo, le pide a la vida mucho más a través de la mirada de la literatura”, concluyó el director del Cervantes.

Además de los diarios, el autor de Ordesa consignó en el Cervantes dos discos duros con información digital relevante de sus ordenadores de trabajo; cartas personales de la escritora Ana Merino cuando se casaron, y una edición de su relato autobiográfico Ordesa en chino (China es uno de los países del mundo donde vende más libros).
También incluyó una carpeta con fotografías y cartas de amor personalizadas; el Manual del perfecto vendedor, perteneciente a su padre y que es “pura prosa castellana”; un posavasos con la imagen del escritor Franz Kafka y un CD del álbum A Life in Music, del músico estadounidense Lou Reed. Todo ello, “una representación de alta cultura y cultura popular, que ha sido fundamental en mi formación sentimental”, explicó el autor.
Los veinte cuadernos personales legados son páginas insustituibles sobre la personalidad, el pensamiento y el proceso de producción de distintas obras y proyectos. “Son muy descarnados y extremadamente íntimos, pero la manera de conservarlos es regalarlos”, explicó Vilas.
“En ellos cuento lecturas, encuentros con escritores, mi historia de amor con Ana, escenas íntimas privadas, el aprendizaje de un escritor en ciernes que sufre dudas, que tiene arrebatos de ira o manifestaciones de amistad, y creo que son un legado estupendo para generaciones futuras, si es que tienen valor entonces”, agregó.
El autor calificó como “excelente” la idea de encapsular algunos objetos en un viaje del tiempo, tema que siempre le ha preocupado y ha reflejado en sus obras: “Por eso esta Caja de las Letras me parece fascinante. Y me parece un reciclaje que es poesía pura: cambiar la custodia del dinero por la custodia de la palabra en el tiempo”.
La elección de la fecha de apertura del legado, 2051, no ha sido casual: “Pienso que no estaré, y si estoy habrá otro mundo allá fuera. ¿Quién estará? ¿Estará la cultura tal y como las conocemos hoy?”, reflexionó el escritor, que terminó diciendo: “Que el futuro sea benevolente y compasivo con este presente histórico y que en 2051 siga habiendo amor, poesía y libertad”.
Uno de los autores españoles contemporáneos de mayor proyección internacional, Vilas ha escrito poesía, narrativa y ensayo. Durante años compaginó la escritura con la docencia. Inició su carrera literaria en el ámbito poético durante la década de 1980 y fue consolidando una voz reconocible por su tono confesional y su mirada crítica sobre la cultura contemporánea.
Su salto decisivo a un público amplio se produjo con Ordesa (2018), novela de fuerte componente autobiográfico que obtuvo una gran acogida crítica y lectora, fue traducida a más de veinte idiomas, obtuvo el premio Femina, concedido en Francia a la mejor novela extranjera, y lo situó en el centro del panorama narrativo en lengua española.
A partir de entonces, su narrativa ha profundizado en la exploración de la fragilidad emocional, los vínculos familiares, el duelo y la reconstrucción del yo, con títulos que han mantenido un notable impacto mediático y editorial, entre ellos Alegría (2019), finalista del Premio Planeta, y Nosotros (2023), ganadora del premio Nadal.
Además de su labor como novelista y poeta, Vilas ha desarrollado una presencia constante en la prensa cultural y en encuentros literarios internacionales, donde suele reflexionar sobre el papel de la literatura en la construcción de la memoria personal y colectiva. Su obra como poeta se ha compilado en Una sola vida (2022).
Fuente: https://letralia.com/noticias/2026/02/05/manuel-vilas-caja-de-las-letras-instituto-cervantes/
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