Publicado: 19 febrero 2025 a las 4:35 am
Categorías: América / Noticias
Ismael León Almeida
Alguien pregunta
¿Quién decide por mí
la guerra en la que muere
el brazo del más chico de mis hijos,
acaso las dos piernas,
o su espíritu de domar los días,
reírse a carcajadas, querer ir a pescar,
enamorarse?
Qué tan sabio será quien enumere
las solemnes razones para cruzar un mar
que no moja sus costas,
donándole enemigos,
luminosos futuros,
llevando el inventario
de cuántas municiones
les costará el combate,
bolsas para envolver los reposados cuerpos,
raciones de campaña, combustible,
misiles que quién sabe habrá pagado
estipendios futuros al pobre muerto en vida.
Qué humilde profesor de Lengua Patria
escribirá las cartas a su madre y su padre,
quién les quitará de las manos el horror
cuando venga un sargento asegurando
que los restos del hijo
volverán a la patria.
¿Y los que vuelven,
sumidos en su nueva condición de héroes?
¿Acaso mirarán el sol de su esquina del mundo
como si acabaran de traerlo de regalo?
¿O contarán los años en que sus propios hijos
iniciarán el vuelo?
¿Quién decide por mí
la muerte de esos otros
o arreglarles el mundo?
Hundido, hundido.
Dejado de algún ángel
que se marchó a otro asunto.
Olvidado por Dios,
que ya no estaba.
Hundido:
ni vientos de Cuaresma
explican tal caída,
ni las palmas que baten
ni los brazos que elevan,
…………aquiescentes
…………tantos otros.
Pesan tu corazón
en balanza analítica,
disuelto en el sulfúrico
del banal segundero.
Hundido.
Ser otro te habría salvado,
¿pero cuál?
Pasan aquellos
por la nocturna calle discutiendo
deshilando palabras
como granos de vainas
vanos granos
por la calle nocturna y
…………tan churriosa:
Dice la voz más alta
…………Oye, mi hermano
…………aquí to’ er mundo ha visto
…………jevas que yo he mata’o.
Y pasos que se llevan la novela
apagando las restantes voces
que discrepan o callan,
según esa más alta
va alcanzando la luz
de un nuevo poste
y sucesiva sombra.
“jevas que yo he mata’o”
al modo lírico del barrio
significa
que sexo más o menos
ha tenido el beodo
de este sábado gris
pero otro día.
Así marchan los tres
galanes arruinados
haciéndose silencios
a vivir tales vidas
que ya no se sabrá
y ya jamás se escuchan,
como si hubieran muerto.
Recoge la cachaza
baila rumba
acelera el perol
y tumba, tumba
que se puso a tres trozos
la burumba.
El elefante
se enredó la trompa
en las patas peludas
de la araña:
lo picó el alacrán
por atrevido,
tan metedor de pecho
y malas mañas.
Recoge la cachaza,
tumba, tumba,
se le puso a tres trozos
la burumba.
Pues será que esta noche
cuece el caballero
un caldo de serpientes
y la dama adereza
su tocado:
van a bailar.
…………Los grillos
aún temprano
afinan la vihuela,
la luna en sombras
no trae tal prisa por
…………tomar el fresco,
que áspid de grandes ojos
merodea las ramas
simulando guirnaldas,
y echa otra más
a la olla el caballero:
la dama le sonríe.
Atacan ya los grillos
aquel viejo minué
del pavo tonto
y la serpiente danza
abrazada a la muerte.
Salta y ligera
la bijirita,
corta de vuelo
cree cualquiera
que no la viera
llegar del mundo
como si el viento
trayendo fuera
su delicada
gota de gracia.
Ligera y salta
del tallo al suelo,
de vuelta al tallo
o no, a la piedra,
bajo la pila que
…………allí gotea.
Salta ligera
la bijirita
¿destella en verde
su suave pluma?
Canta bajito,
corta de notas
su fina flauta,
que no de vuelo,
que mariposas
mayores hay,
que no de vuelo,
del tallo al cielo…
Fuente: https://letralia.com/letras/poesialetralia/2025/02/19/seis-poemas-de-ismael-leon-almeida/
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